1
Estoy de paso.
No tengo ningún lugar adonde ir.
Tengo todos los lugares.
Alguien a lo lejos canta con un instrumento de viento
Una voz distinta.
Y todo para formar parte de este ciclo,
Para saber que somos una parte aparte
Y un todo unido,
Que no existe mente alguna capaz de dar palabra
A los caminos,
Capaz de dar palabra a la palabra
Que es presente
Que es locura
Que es abismo.
Somos un grumo de tiempo
En el fluir de estas energías;
Y andamos caminos porque no elegimos
Porque no sabemos o sabemos, es lo mismo.
Porque el camino y el hombre
Son un círculo infinito,
Como una estrella viva que ya pasó,
y permanece
Y nos presta su brillo.
Y a veces en una palabra no cabe un sentimiento.
Y una mariposa que está aquí y está allí
Me enseña tantas cosas...
Tantas cosas al mismo tiempo,
en el mismo espacio apartado de la mente...
Aprendizaje continuo y continúo
yendo y viniendo
andando y girando
como un reloj de polvo de estrella,
como en un tiempo que no admite formas.
Hay tantos paralelismos a los que mis brazos
Y manos no alcanzan si me extiendo...
Si me entiendo,
O si me tiendo en la tierra a formar parte.
2
Cuánta vida existe,
Hay flores por todas partes...
Cuántas lágrimas dulces, cuánto olor a mar
Y a verde.
Cuánto cielo abundante que recubre todo,
cuántos seres en busca de luz,
cuántas palabras quietas
Cuántos frutos, cuantas épocas
Cuánto amor, y sobre todo cuánto amor...
Y en el fondo de la tierra
hay un aliento, hay un lenguaje infinito
hay un llanto vivo
una sangre compartida,
hay un tiempo sin número
hay un tiempo apartado y constante,
hay un hilo del mundo
hay una canción que siempre suena,
hay una vida esperando conectarse con el aire,
hay un fluir invisible como un ala de estrella,
hay un silencio de agua
y una fermentación amarga de humedad...
En el fondo de esta tierra quieta
hay más que todos nosotros,
hay más que todo cuanto existe...
y todo se transforma en el punto maduro,
en la imagen contorneada de la luna.
Todo canta su vida en el instante preciso;
Todo canta al oído de quien escucha.


Share
|